¿Qué pasa IA?

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Introducción: Una revolución que ha venido para quedarse

La inteligencia artificial generativa no es una moda pasajera; es una revolución que ha llegado para quedarse. Hay expertos que insisten en recordarnos su potencial transformador, mientras otros lanzan mensajes apocalípticos. Sin embargo, la realidad suele estar en un punto intermedio y la velocidad la dará la realidad de uso.

Aplicabilidad práctica y retos reales

Personas que realmente conozcan la aplicabilidad práctica de la IA no hay tantas, y aunque existen casos de éxito, muchos aún están en una fase muy temprana. Según el MIT Sloan, un 95% de los proyectos fracasan por estar mal planificados, cayendo en el efecto “martillo busca clavo”: se buscan soluciones complejas con IA cuando existen alternativas más simples y eficaces. Aunque llegarán, de la IA general o los agentes ni hablamos, por ahora en este último caso, los mejores son los de movilidad o los forestales.

Ética, gobernanza y revisión constante

Hoy en día, es imprescindible revisar todo lo que la IA nos responde. Esto recuerda, salvando las distancias, a los primeros traductores automáticos, que requerían correcciones constantes. Además, la ética y la gobernanza cobran protagonismo: alguien debe orquestar este ímpetu tecnológico para que avance de forma responsable.

Costes, sostenibilidad y retorno de inversión

La IA no es barata. Detrás de muchas herramientas con nombres llamativos y logos atractivos, hay costes importantes. Antes de invertir, es fundamental tener claro el retorno y la simplicidad de la implementación. Si no se ha hecho un ejercicio de bondad de la base de datos, no se debería dar el paso a la IA. Al alimentar modelos con datos propios, debemos ser conscientes de que pueden usarse tanto en nuestro beneficio como en nuestro perjuicio si se lanzan a modelos genéricos.

Educación: democratización y personalización

En el ámbito educativo, basta con leer el libro de Salman Khan, “Un nuevo lenguaje para educar”, para entender que la IA puede democratizar y personalizar la educación. Padres, profesores y alumnos pueden beneficiarse de un aprendizaje más adaptado y eficaz. Todos podremos tener un “profesor particular”, una figura antes reservada a unos pocos. Surgen así nuevas profesiones para afrontar nuevos retos.

Oportunidad para España y el talento senior

Para España, la IA representa una oportunidad enorme. Nuestra pirámide poblacional lo necesita, y si el talento senior es capaz de establecer una capa de mentorización sobre la IA, el resultado será mayor productividad, competitividad y una mejor amortiguación de la pirámide inversa. Además, la optimización de la administración pública es un reto y una oportunidad ineludible.

Regulación, diferencias regionales y planes de contingencia

No se habla tanto de la dicotomía entre el control, como ocurre con el Reglamento (UE) 2024/1689 (la Ley de IA de la Unión Europea), y la libertad en el tratamiento de datos y emociones en otras regiones, que avanzan más rápido e invierten enormes cantidades de dinero. Tampoco se suele mencionar la eventualidad de fallos técnicos en la IA: ¿cuál es el plan B cuando la IA se interrumpe?

Sostenibilidad y futuro tecnológico

Por último, no podemos olvidar la factura de la luz: la sostenibilidad es clave. La IA consume muchos recursos y, con la llegada de tecnologías como la computación cuántica, la demanda solo crecerá. Si las infraestructuras no crecen al mismo ritmo, habrá que ir preparando linternas y radios.

Conclusión

Riesgo, oportunidad, disrupción, revolución… tú eliges. Así como la llegada de internet nos obligó a adaptarnos a nuevos parámetros, que tardaron en asentarse, ahora toca hacer lo mismo con la IA. Cuanto antes lo hagamos, mejor preparados estaremos para el futuro.

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